Monitoreo Sismológico: Una Herramienta Esencial para la Seguridad en Chile

Posted by

·

Escrito por: Nicolás Hernández


Gran parte de Chile se emplaza frente a la subducción de la Placa de Nazca por debajo de la Placa Sudamericana. Esta continua interacción entre placas tectónicas nos ha transformado en un país que habita en una de las zonas sísmicamente más activas del mundo. En la historia de grandes terremotos que han afectado al país destacan los terremotos de Atacama 8.5 Mw en 1922, Valdivia 9.5 Mw en 1960, Maule 8.8 Mw en 2010, y más recientemente los terremotos de Pisagua 8.1 Mw en 2014, e Illapel 8.3 Mw en 2015. Lamentablemente, estas amenazas naturales se convierten en desastres que cuestan vidas y perjuicios económicos para todo el país. A modo de contexto, tan solo el terremoto del Maule en 2010 significó un costo de entre 10 al 15% del Producto Interno Bruto de la época en daños a infraestructura privada, pública, y en bienes y servicios que vieron suspendidas sus actividades. La existencia de grandes terremotos implica que también tenemos muchos sismos de menor magnitud que, si bien no son percibidos totalmente por la ciudadanía, si son registradas por las redes sismológicas. Desde el año 2013, el Centro Sismológico Nacional reporta del orden de a más de 7000 sismos al año en todo el territorio nacional. Esta constante actividad sismotectónica nos ha llevado, por la razón o la fuerza, a generar los más grandes esfuerzos para registrar, estudiar y comprender el comportamiento de la sismicidad. Con ello, el monitoreo sismológico se ha transformado en una herramienta esencial para la seguridad y el bienestar del país, y para el desarrollo y beneficio científico de Chile y el mundo. 

¿Qué se entiende por monitoreo sismológico? 

El monitoreo sismológico es el proceso de medición, registro y análisis de las vibraciones y ondas generadas por fuentes sísmicas naturales y antropogénicas que se propagan por la Tierra. Para generar un sistema de monitoreo es necesaria la instalación estaciones sismológicas en un punto de interés. Esto implica soterrar un sismógrafo, agregando sistemas de registro de los datos observados, equipos de transmisión de dicha información, y para que su funcionamiento independiente y en tiempo real no se vea interrumpido se agregan unidades para almacenamiento y generación de energía eléctrica. Al conjunto de estaciones sismológicas funcionando en paralelo en un área determinada se le llama red sísmica. En Chile, el organismo técnico oficial encargado del monitoreo sismológico es el Centro Sismológico Nacional (CSN) que actualmente opera las redes C y C1 sumando más de 100 estaciones sismológicas multiparamétricas, con acelerómetros y antenas GNSS que complementan la comprensión de procesos naturales que ocurren en el país.  

Usando los registros de las redes sismológicas, geofísicas y geofísicos con especialización en sismología y el estudio de la Tierra Sólida pueden analizar los eventos sísmicos observados. Esta información es vital para entender el comportamiento de la tectónica, y con ello prever posibles riesgos, tanto para proteger a las comunidades vulnerables, la actividad económica e incluso la planificación territorial. 

Tras generar un sismo importante, y conforme las ondas sísmicas se propagan por el territorio y alcanzan a las distintas estaciones sismológicas, estos datos se recopilan y envían al centro de análisis, donde se determinan las cualidades representativas de la fuente sísmica, entre las que destacan el tiempo de origen, la ubicación y profundidad de la ruptura, y la magnitud. Si estos parámetros alcanzan los umbrales establecidos por el ente técnico, se genera una alerta temprana y se envían avisos a las autoridades nacionales y locales, para que rápidamente se tomen los resguardos y medidas necesarias para proteger a la población.  

Históricamente han coexistido proyectos privados y/o científicos apoyados por financiamiento público, que se han enfocado en estudiar fuentes sísmicas a partir de redes sismológicas temporales. Estas, como las ya descritas, registran y almacenan información importante en un área específica, pero se diferencian en que su funcionamiento no está proyectado al largo plazo por diversas razones, ya sea por límites de financiamiento o bien por las preguntas científicas que el proyecto se plantea. Este tipo de redes que se instalan por meses, se usan para complementar la comprensión sismotectónica en áreas en las que otra red sismológica no tenga una densidad de estaciones considerable. 

Importancia de monitorear la sismicidad en Chile 

Dada la alta actividad sísmica en Chile, el monitoreo sismológico es crucial para la gestión del riesgo de desastres. La capacidad de detectar rápidamente un terremoto y determinar su magnitud, ubicación y profundidad permite a las autoridades emitir alertas tempranas y coordinar respuestas de emergencia eficaces. Además, el monitoreo a largo plazo ayuda a identificar patrones y tendencias que pueden indicar una mayor probabilidad de sismos en ciertas áreas. 

Entre los beneficios de contar con un sistema de monitoreo sismológico robusto, es posible destacar las mejoras en la planificación territorial y urbana, permitiendo incluso apoyar el fortalecimiento en la construcción de infraestructura.Promover la prevención ante el riesgo sísmico, y mejorar resiliencia posterior a un gran terremoto, ofrecer alertas tempranas certeras, disminuyendo las pérdidas humanas y materiales generadas por terremotos y otros riesgos asociados, como tsunamis o deslizamientos de tierra. Mejorar la comprensión científica de la generación y los efectos de los terremotos, tanto por la propagación de ondas como por la respuesta local de sitio frente al movimiento de la Tierra.  

A través de nuevas tecnologías y la ciencia de punta, el monitoreo sismológico no solo nos permite responder rápidamente a los desastres, sino también anticiparlos y, en muchos casos, mitigarlos. Lamentablemente, pese a los esfuerzos realizados con un presupuesto limitado, y a las grandes mejoras en instrumentos y personal técnico logrados durante la última década, las estaciones sismológicas son susceptibles a daños naturales y al sabotaje realizado por humanos, quienes por motivos personales inentendibles han vandalizado diversas estaciones sísmicas, tanto las pertenecientes al CSN, como las asociadas a proyectos científicos. Estas acciones no solo han dañado al sistema de alerta y respuesta que nos permite proteger a la vida y propiedad de toda la población nacional, sino que también a los esfuerzos realizados por geofísicas y geofísicos para comprender las condiciones que generan terremotos en un país como Chile, donde debemos estar acostumbrados y preparados para convivir con los terremotos, amenazas naturales que son parte de nuestra realidad y que no pueden ser evitados, ni ignorados, pues solo tras comprender las fuerzas implacables de la Tierra, no solo protegeremos vidas, sino que también nos reconciliaremos con nuestras propias vulnerabilidades. 

Información de la imagen

Fotografía de la Estación ANTU, ubicada en la localidad de Antuco. Forma parte de la red sismológica del Proyecto de Monitoreo Volcánico de Alto Biobío, asociado a la Universidad de Concepción, para el estudio y monitoreo de los volcanes de la región del Biobío.

Descubre más desde Colegio de Geofísicas y Geofísicos de Chile A.G.

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo